Caldera de biomasa en Soria

Le asesoramos con su Caldera Pellet o Biomasa.

La caldera de biomasa es muy confortable y hay gran variedad según las necesidades del cliente.

Su funcionamiento es sencillo y muy cómodo gracias a la tecnología aplicada: controles totalmente automáticos desde el sistema de alimentación, encendido y combustión, así como control de la regulación de la temperatura.

También es posible la instalación de un sistema de control remoto para el regulador y un sistema automático para la limpieza de cenizas. Además, los residuos de cenizas en el quemador son muy bajos, necesitándose periodos de tiempo más largos para el vaciado del contenedor de cenizas debajo del quemador.

Tipos de calderas de biomasa

Se pueden encontrar desde bonitas calderas de biomasa de salón que ofrecen calor directo, canalizable o por agua, conocidas como estufas de pellets, a calderas ubicadas en salas de caldera o en la cochera en viviendas unifamiliares, en comunidades de vecinos, en granjas de animales…

¿Cómo funcionan?

Las calderas de biomasa utilizan como fuente de energía combustibles naturales como pellets de madera, huesos de aceituna, residuos forestales, cáscaras de frutos secos… para generar calefacción (por radiadores, aire o suelo radiante) y agua caliente a una vivienda edificio de viviendas, granja ganadera, …. Es por ello que se las considera las calderas más ecológicas del mercado.

La base de su funcionamiento es similar a cualquier otra caldera, con la diferencia de su fuente de combustible.

Para optimizar el funcionamiento de la caldera de biomasa, podemos instalar un acumulador, que almacenará el calor de una forma similar a un sistema de energía solar.

Las calderas de biomasa necesitan un contenedor o silo para el almacenaje del biocombustible situado próximo a la caldera. Desde el mismo, un alimentador de tornillo sin fin o de succión, lo lleva a la caldera, donde se realiza la combustión.

Al quemar biomasa se produce algo de ceniza, que se recoge generalmente de manera automática en un cenicero que debe vaciarse varias veces al año.

¿Qué tipo de caldera de biomasa elegir?

La selección de la caldera, del sistema de almacenamiento y del sistema de transporte y manipulación están condicionadas por la selección del tipo de biomasa a utilizar.

Algunas calderas permiten quemar más de un tipo de combustible (calderas de policombustible) mientras que otras deben trabajar con una forma de combustible concreta, como sería el caso de las calderas de pellet. En el caso de las calderas de policombustible requieren de una mayor capacidad de almacenamiento ya que son de mayor tamaño y potencia, generalmente destinadas a un uso industrial.

Las calderas de pellets, en cambio, únicamente se alimentan de combustibles uniformes tipo fluido específicamente diseñados para ellas (pellets) que se absorben a la caldera por medio de succión o tornillo sin fin.  Son las más comunes para potencias medias y para generar calefacción y agua caliente sanitaria mediante acumulador a viviendas de hasta 500 m2.

Muchos de los fabricantes de calderas convencionales disponen de calderas de biomasa de pellets de potencias entre 10 y 35 kW. Estas calderas disponen de un depósito intermedio de pellets y su funcionamiento está totalmente automatizado. El llenado del depósito intermedio puede realizarse de forma manual o desde un silo de pellets. Estas calderas pueden modular su potencia de forma sencilla y su rendimiento suele ser superior al 90%.

Las calderas de astillas suelen ser de potencias mayores y el número de fabricantes más reducido. En el caso de calderas de grandes potencias (> 500 kW), el diseño se suele realizar especifico para el combustible concreto que se vaya a utilizar, que puede ser cáscara de almendra, restos de hueso de aceituna, etc. En cualquier caso, el funcionamiento de la caldera está totalmente automatizado y no requiere de la presencia de ningún operario.

Las nuevas calderas de condensación de biomasa consiguen rendimientos de hasta un 105% permitiendo un ahorro de combustible de hasta un 12%

  

 

  

  • El precio de la biomasa no depende de mercados internacionales como los combustibles fósiles, por lo que es más estable en el tiempo además de ser más bajo comprando a granel. Es una energía más barata ya que se genera a partir de recursos locales.
  • La biomasa es el combustible con el precio más competitivo para el usuario, y, por consiguiente, una caldera de biomasa aporta rentabilidad y confort económico.
  • Es una tecnología segura y avanzada. Las calderas de biomasa utilizan una tecnología  segura y que requiere de un mantenimiento más sencillo.
  • El alto poder calorífico de los pellets por unidad de peso, (alcanza las 4.100 kcal/kg), hace de este combustible natural una forma de energía rentable y renovable y aporta a la caldera de biomasa unos rendimientos caloríficos que alcanzan el 90%.
  • Utilizan energía limpia e inagotable.
  • Emiten CO2 neutro, ya que proviene de combustible natural que se regenera. La extracción de biomasa forestal ayuda a la limpieza de los montes (previniendo incendios) y al uso de los residuos de las industrias, ya que utiliza residuos forestales o restos de industrias madereras.
  • Además, Contribuye con el medioambiente, disminuye las emisiones de CO2, no emite contaminantes sulforados o nitrogenados, ni apenas partículas sólidas.
  • Cuenta con Ayudas y subvenciones.

Y siempre tienes la Posibilidad de combinarla con otras energías renovables (solar térmica, geotermia)

  

Si estás interesado en alguno de nuestros productos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te facilitaremos un presupuesto a medida y totalmente gratuito. 

Estamos a tu disposición